Enviar a un empleado en una Asignación internacional puede ser una experiencia costosa para una empresa en términos de tiempo y dinero. Algunos estudios han demostrado que un muchas de esas asignaciones terminan en fracaso. Por eso es clave que esa experiencia del asignado sea satisfactoria para el empleado y su familia.

Trasladarse a vivir por trabajo a otro país, puede ser una de las experiencias profesionales y personales más impactantes que un individuo puede tener. La experiencia enriquece sin duda no solo la vida de esta persona sino también a los que lo acompañan y más adelante al entorno laboral y social donde se desenvuelve.

Sin embargo, la movilidad internacional también puede presentar desafíos en diferentes ámbitos. El área de Global Mobility debe ser capaz de gestionar todo el proceso, ofreciendo la mejor experiencia del asignado.

Se está hablando mucho de la experiencia del empleado y marca empleadora. Sin embargo es importante que las empresas con movilidad internacional tengan en cuenta un enfoque adicional en el diseño del viaje del asignado, para mejorar su experiencia como empleado global.

La experiencia del asignado como propuesta de valor del empleado

Para comenzar, sería interesante crear una EPV “propuesta de valor del empleado” en el que se incluyan además de planes de carrera y la cultura empresarial global. Un mapeo del viaje del asignado analizando qué experiencia queremos ofrecer en cada hito de su ciclo vital, desde el inicio hasta después de la repatriación y los interlocutores con quienes actúan en cada momento tanto en origen como en destino. En resumen, debemos repensar todo el proceso desde la selección y/o elección del futuro asignado hasta su desvinculación.

A menudo escuchamos que el empleado se siente solo o que no es parte de la empresa cuando está a kilómetros de distancia. Como especialistas en movilidad internacional, deberíamos gestionar las personas viendo las cosas desde su perspectiva, diseñando experiencias que marquen la diferencia para estas y la organización.

Si somos capaces de crear roles estratégicos con propósito personal, promovemos equipos diversos y alineados a los valores de la empresa, donde prevalezca hábitos de bienestar y satisfacción en el día a día. Independientemente donde estén ubicados, tendremos líderes globales de alto rendimiento y con un sólido orgullo de pertenencia a la organización.

Existen muchos beneficios en la mejora de la AX, Experiencia del Asignado. Pero el principal es el foco en las personas como activo principal de la empresa.

Desde todos los puntos de vista, merece la pena hacer esta inversión. Ganaremos empleados felices, comprometidos y serán los mejores embajadores globales para la organización.

Autor: MªEugenia Castro
Global Mobility Business Mgr